4.2. Espionaje industrial
Actividades de espionaje industrial suelen llevarse a cabo utilizando métodos relativamente simples pero prevenibles. Medidas de contra-espionaje básicas pueden ser suficientes para lograr una reducción significativa del riesgo.El riesgo puede cuantificarse en base al valor de la información, la amenaza, la vulnerabilidad, y las contra-medidas adoptadas.
Uno de los principales problemas es que muchos empresarios y profesionales creen que sus empresas o negocios no están expuestos. Creer que “a mí no me sucederá” incrementa el riesgo y expone a mayores pérdidas.
Información en las manos indebidas puede ocasionar perjuicios irreparables. En particular las conversaciones telefónicas suelen tener un alto contenido de información sensible. En algunos casos el valor se mide por el perjuicio que originaría a terceros que dicha información termine en las manos indebidas.
A veces las actividades de espionaje industrial son realizadas, o al menos soportadas, por organismos de inteligencia, los cuales cuentan con equipamiento sofisticado y vasta experiencia.
Es también importante tener en cuenta que no todos los competidores se limitan a prácticas legales para obtener información. Bandas delictivas y el crimen organizado también recurren a tareas de inteligencia para optimizar sus operaciones, demandas de extorsión, secuestros, etc.
Una de las mayores amenazas que enfrentan los negocios es la pérdida de sus secretos más críticos. La transmisión de información sensible a través de comunicaciones celulares está expuesta a escucha e intercepción usando tecnologías de fácil acceso.
El teléfono seguro Sigillu fué desarrollado para personas que día a día trabajan con información confidencial, tal como políticos, abogados, fuerzas de seguridad, ejecutivos, y todos aquellos que conocen qué tan importante es prevenir que información sensible caiga en manos equivocadas.
